Alicia Silva Rey

La copa de cristal, 7 poemas inéditos

[Ella, la voz del poema, borda una palabra en la urdimbre del huracán. Así proceden  las abejas polisémicas y los niños].

Cuaderno de la luz (fragmentos)

Día 10
Hoy la luz me captura sin estrujarme
la sigo a ciegas como la primera vez que la vi
me parece más blanca de lo que la recordaba
estoy atrapada en un campo de luz.


Día 13
Una enfermera me echa un poncho ligero encima, una cofia, unos escarpines, blancos, sobre mis zapatitos preferidos de símil piel de tigre. Pone bajo mi lengua dos rivotriles, unta mi ojo izquierdo con gel y me ordena moverlo abajo arriba y de este a oeste. Me lleva de la mano por el laberinto de camas hasta el quirófano. Me acuesta en una camilla y debo apoyar la cabeza en un relieve rectangular diminuto del que no podría desplazarla sin riesgo. Me envuelve en una suerte de malla de crisálida. Pienso «cómo haré para no gritar». Un burka ciego. Una crisálida bajo un foco de potente luz. Se escucha Balada para un loco. El cirujano la tararea y el cardiólogo evoca a Amelita Baltar que él había conocido hace años y era más linda que en la tele. Sobre los ojos, el burka posiciona una suerte de cintura o bozal. El médico descorre el abrojo y accede a mi ojo desnudo. En un plano superior de la escena, cuando ellos lavan y limpian la sangre y otros líquidos, el burka de la asepsia se va cubriendo de un sudario levísimo, impalpable.


Día 15
Antes buscaba el brillo en los objetos durante el día; me retiraba del brillo de los objetos durante la noche. La mirada era una cuchara de plata para escarbar lo invisible, máquina que veía por sus puntos una realidad parcelada. Esa mirada se había separado del brillo fálico que enloquece los otros sentidos. La tristeza de ver, cuando finalmente se ve, es el encandilarse con ese fuego fatuo que precede la codicia por lo otro revestido de una luz deslumbrante. No sé si entenderá bien lo que trato de decir.


La copa de cristal

Disonancias
/
Theodor A.*
anticipa
los aportes
de la biología molecular
al desempeño
de un ciborg artista:



en la soledad y el aislamiento
el compositor cumple
las demandas sociales

la soledad

la soledad habita
las células más íntimas
de los problemas técnicos


* Theodor W. Adorno.


Tal como el interior de una catedral vibra y concilia

Ahí prietos y en fila india bajo los grandes
archipiélagos de luz;
no luz y más más luz sino
toda la luz en parcelas de luz.
No era sino re-conocer y vibrar.

¿Desde dónde? No sé, no sabíamos.
Era parecido a recordar y enlazar
no como verbos sino como
cantares:

Ariadna recobrando su hilo de manos de Teseo,
Rose pudiendo sostener hasta ser rescatados con vida, la mano de Jack Dawson luego del hundimiento del Titanic
ah,
y la cesación del dolor

¿Qué dije? Dije
aplazamiento, introspectiva del dolor.


Pietá

Esa escultura de un Cristo soportando otra figura encima,
puro esbozo,
denominada la Pietá Rondanini (Milán, 1552-1564),*
ese capolavoro hace centro
en los últimos años de una vida

el escultor
decide que el Cristo
lleve encimada una figura que no se denomina

un Cristo carga ese peso o pesar:
no hay nombre sino
progenie
sobre la espalda
ni siquiera hay nombre de Cristo

la madre es – parecería decirnos la forzadura en el mármol –
la materia
que no ceja
en nacer y morir.


* La Piedad Rondanini es considerada como la última obra esculpida por Miguel Ángel, ya que estuvo trabajando en ella seis días antes de morir.


Los amores se renuevan permanentemente

Le dije a Eli.
¿vendrás a mi pileta?

Ahora espero la pileta que compré
celeste, inflable, modesta, con forma de celdilla
de panal
de abeja

Antes esperé que repararan la sala
donde ahora espero
la pileta.

Mañana esperaré que los pulgones
no contaminen las ovas de mariposas
que nacen en las lilas
(recién debí limpiar el futón
donde la gata roció su orina).

Antes, cuando esperaba el futón,
no sabía que más tarde vendría
la pileta
y que antes de la pileta
llegaría la gata.

Esperar es un sedante suave.



Alicia Silva Rey (Quilmes, 1950)

Sus poemas han sido traducidos parcialmente al coreano, al italiano y al portugués. Reseñas bibliográficas suyas sobre poesía argentina contemporánea circulan por distintos medios gráficos y digitales.

Poesía
El poder de unos límites
, Buenos Aires, Barnacle, 2019
En las vísperas del fin del verano. Selección de poemas,  Colección Poetas Argentinas, Biblioteca de las Grandes Naciones, País Vasco, 2016
Partes del campo (San Miguel de Tucumán-Buenos Aires, Ediciones de la Eterna, 2015
La mujercita del espejo (San Miguel de Tucumán-Buenos Aires, Ediciones de la Eterna, 2015)
Orillos, Buenos Aires, Barnacle (en formato papel y ebook), 2015
(circa), Buenos Aires, Años Luz, 2014
La solitudine, Buenos Aires, CILC, 2009