Alejandro Cesario. La tersura del silencio

La tersura del silencio
Alejandro Cesario
Capilla del Monte, detodoslosmares, 2025

Abuelita

Aunada al portillo.

Testa abatida
sobre el hombro.

Ni una palabra.


De pronto

Por suso del Aguaribay
llegó el gorjeo del cachilo

y en un periquete la ambrosía
de sus dedos trenzando a los de su gurisita.


Plegaria

A la riba del Jáchal
deprecó:
—que jarree
y se asperjen los afanes,
así germina su ánima—.


Pescadora

Sentadita en tierra agosta
sobre la chirca,
al lado del crucifijo.

Fabla solita.

Y se rebuja en el gracejo
de alguna reminiscencia.


A la hijita

Antes del yugo,
en el sigilo de la mañana,

dejó
un manojo de preces
sobre el ataúd albo.

Allende,

esbozó
una triza de febeo
y una lonja de cielo azulino.


Candidez

El viejito urde las redes
con la albura doncellez de un párvulo.

Aún guarda en la mano
un ampo
que no se le esfuma.


A cualquier hora

Con su carita zumbel

inquiere,

escudriña bizqueando
en el pabilo de la luz

algo que le sirva

para sostener la ignara
ausencia de su padre.