Nada puede decirse
Inédito
“No tengo nada que decir y lo estoy diciendo
y esto es poesía como la que necesito”
John Cage
«Cada palabra es como una innecesaria mancha
en el silencio y la nada»
Samuel Beckett
LA POESÍA es la resonancia que está más allá de las palabras del poema.
Aun cuando las palabras
digan lo contrario.
Una palabra puede traicionar
el enunciado.
Nada puede ser dicho
tal como lo percibimos.
Lo que ocurrió antes y después del silencio
Lo que ocurrió antes y después del pensamiento.
Los versos que escribimos
son sólo una sombra de lo que
queríamos decir.
Peor que no escribir
es no hablar con nadie,
salvo con uno mismo.
No es la soledad del solitario
sino la soledad existencial.
Por eso miramos películas:[i]
para entrar en otras historias,
en la vida de otras “personas”,
para librarnos del peso del mundo.
El silencio aturde
¿Existe el silencio absoluto?
El silencio
Atraviesa el poema y aparece
entre verso y verso,
en esas pausas está el sentido
completo del poema.
Lo mismo pasa con la música
que está entre las notas.
Se trata de decir algo,
aunque sean fragmentos
de una trama invisible.
Escribir parece tan trivial
cuando hay tantos que escriben.
Las palabras vuelan sobre los techos
sobre los pájaros
sobre los árboles
y se diluyen sobre el papel,
hasta que con el tiempo
Sólo queda una mancha.
que nadie puede descifrar.
Los poetas se olvidan de los poetas
que publican a la velocidad del vértigo,
y así también se olvidan de los precursores
y ni siquiera lo que está vivo de la tradición
permanece, salvo los grandes poetas.
Los buenos poemas son atemporales,
aunque nadie los lea.
¿Y qué hay de la conversación tan ausente,
tan acotada a intercambios de ocasión?
¿Y qué de esos formidables debates
literarios que tuvimos
del 2012 al 2015 en el face?
Ah, pero entonces había un “público”,
Los poetas nos “hablábamos”
en las redes sociales.
¿Y qué hay de la risa?
¿Quién dice que no podemos reírnos
de las cosas que nos reíamos en los 90’?
Parece una censura, ¿no?
Una risa reprimida,
una risa que no se puede exteriorizar
en público porque —dicen— es anacrónica.
(Por ejemplo, el desopilante programa
De Guinzburg con Alfano, Sabina, Maradona
Y Charly)
Ahora hay que respetar los géneros,
las buenas costumbres, ser educado,
para contrapesar el estado de las cosas.
Pero tampoco podemos
reírnos de las payasadas actuales
porque —dicen— que somos zurditos,
o retrasados mentales, como mínimo.
A veces dan ganas de llorar,
de aullar más fuerte
o de retrucar con una puteada
pero sin quedarnos en la puteada,
aunque sea peligroso.
Por otra parte, ya no podemos discernir
Los hechos de las mentiras.
Estas cosas hay que decirlas.[ii]
Consideremos el mapa del cerebro humano
el calor de los cuerpos en el lecho
las ramificaciones nerviosas
el sistema circulatorio
cuando todo es normal
cuando todo parece tan natural
tan acorde a tu edad.
A medida que pasan los años
el cielo ya no es tan azul
y la mirada de los otros
cambia.
Ese momento de felicidad
cuando podemos pensar con claridad
cuando todo nos alcanza.
Entonces el alma es una leve pluma
Que flota en el espacio.
Ah, la música sin fin.
Por alguna razón
las tablas de la melancolía
se adhieren a tu corazón
que se regocija
con el Adagietto, con
las Variaciones Goldberg
o con la Música de aeropuertos.
La música te suspende
en un lugar que no existe
donde nos quedamos
mientras dura.
¿Podemos oír aun esa música
¿frente al ruido del mundo?
¿frente al horror del mundo?
Me sostenías la mano y no la soltabas
nos besábamos en la boca
porque es por donde salían
nuestras palabras amorosas.
Y era el fuego del hogar
y el sexo una celebración de la vida
Pero eso duró poco y ambos lo sabíamos
Igual, ahora sé que me amabas,
aunque entonces no pude entenderlo.
¿Basta con amar para saber amar?
el amor también pasa
como pasan las buenas historias,
como pasa un buen cigarrillo
o una copa de vino.
Las flores se mueven porque están felices
y su perfume inunda todo nuestro ser,
como el sagrado lugar donde siempre es primavera.
como la niebla que flota en el río un día de invierno,
como la lluvia antes de la lluvia.
La imaginación es la realidad y la realidad es la imaginación.
(¿Quién dijo eso?)
Como pasa siempre con los libros.
La literatura termina siendo más real que la realidad,
que ya no sabemos que es.
Tomemos por ejemplo algunos gestos:
como el del mendigo en la puerta de un banco
como el de una mujer dándole el pecho a su hija
como el del cirujano operando el corazón de un paciente
como el del padre dándole un abrazo a su hijo
como el de los amantes convencidos que un beso durará para siempre.
Las acciones de los hombres y de las mujeres
se parecen en un punto. Como voces superpuestas.
¿Dónde poner el acento, en qué nota
en qué palabra?.
¿Hiciste todo lo que podías hacer?
¿Dijiste todo lo que podías decir?
¿Puliste los espejos?
¿Pudiste verte como eras
¿o como sos ahora?
La edad no es una cuestión cronológica
y esto sólo se puede afirmar
cuando envejecemos.
Y entonces la vida y la muerte
empiezan a tomar otra dimensión
y dejan de ser una contradicción.
Ahora la pantalla ha quedado negra
Territorio de una lengua extranjera,
Afuera de lo normativo,
una visión aparece
más allá de los versos
que permite leer entrelíneas
el lenguaje ignorado por el poeta.
Nada puede decirse
porque hay un vacío donde las palabras
no llegan.
Apenas un susurro, un murmullo, un suspiro,
la poesía, un viento que mueve las hojas.
un lugar donde descansar.
Concordia, Septiembre, 2025.
[i] “Qué se puede hacer salvo mirar películas”, Charly García y La Máquina de hacer pájaros.
[ii] “Qué se puede hacer salvo mirar películas”, Charly García y La Máquina de hacer pájaros.