Natalia Molina

Chinchulín*

Inéditos

ven, te veo

la distancia te acerca
a la orilla de mi corazón
y te quedás mirando
semejante fuego

una hilera de fósforos
es la única trinchera
en la que guardo
palabras

no sabés
que hay agua
detrás de la hoguera

agua dulce que crece
y desemboca
en tu sed
agua salada
con hipocampos
como los que veía de niña
en la galería plaza
y el niño
que me escribía las primeras
cartas de amor
tomaba mi mano
que late
en las cartas
que todavía
no te escribí
o las que nunca
te voy a mandar

me desnudo
junto al sauce
pongo un pie
en el agua
y otro
los musgos
rozan mi cintura
nado en círculos
hasta que el agua
me invita
a hacer la plancha
pancha
como si no fuera yo

la luna se llenó
la distancia te acerca
una lechuza
desde un poste
observa hasta el amanecer
con los primeros rayos de sol
un benteveo canta
bicho feo
ven, te veo


liebre

pensaba en vos
y apareció una liebre
a comer pasto
frente a mi ventana
las liebres a veces andan por el campo
o por la calle
aunque es la primera vez
que una viene justo
frente a mi ventana
mientras la lluvia
los horneros, las calandrias
y los benteveos
hacían sus músicas
la liebre marrón
entre el pasto verde
y el alambrado plateado
mi pensamiento de vos
un corazón sitiado
en lo que es
en lo que no es
y en lo que nunca será
pero
la liebre sigue comiendo pasto
frente a mi ventana
aunque le caiga agua del cielo


un carpincho volando, un pejerrey tocando el triángulo, un perro verde

sentir así
es más raro
que ver a un carpincho volando
o a un pejerrey tocando el triángulo
sentir así es la más maravillosa música
sobre el parche del cuore
como peronista al bombo
en mi corazón
ese
el que estaba más cerrado
que culo de muñeca
está vivo
late
está de fiesta
en cada pensamiento hacia vos
un perro verde
lleno de lugares comunes
que son los lugares
en los que habita el amor


meto letras

quincallerías de gato por liebre
escribo para exorcizar
a este amor
que de imposible
se engrandece
como los see monkey
que nunca funcaron
o la montaña rusa
del parque de diversiones
al que jamás fui
tu mirada agita aguas
en las que nado mariposa
con poco estilo
mejor me voy al pasto
de las palabras
donde a veces
puedo esconderme
pero no macanear


tirotea palabras

la madrugada
está muy
pepita la pistolera
se le terminan
las balas
otras están mojadas
que amanezca
de una vez
que venga
el sol
a alumbrar
lo que quede
en pie


chinchulín

para el apetito
de mi corazón
sos un chinchulín
crocante
con limón


¡sabooor!

salsa tabasco
sobre
la lengua
ají puta parió
pimienta cayena
locoto
así la palabra
salta
a la pileta
si no hay agua
se la inventa

chocolate con churros
mate con miel
buñuelos de manzana
así la palabra
se endulza
y descansa
de sus saltos

parrillada completa
con chinchulines
con limón y salsa criolla
así la palabra
celebra y
se envalentona

te de tilo
así la palabra
se va a dormir
y sueña
con picantes
dulces
asados
y salta a la pileta
se estrola
se endulza
descansa
se envalentona
y vuelve a empezar


te la diste en la pera

contra las piedras
se te saltó del pecho
quedó desparramado
el coso ese que tenés
en el costado izquierdo

tarde píaste, pajarita
creíste que ibas
por camino llano
derecho al amor
cual reina de la primavera
en tacos altos
revoleando la mano
y la sonrisa

hay hambres del corazón
y la piel
tan viejos
que te enceguecen
como si apareciera
el cometa Halley
y solo vos lo vieras

¿pero quién te quita
lo amado, negra
emperrada
en vivir?


El celador de sueños dijo:

“Soñá conmigo, que soy buen habitante onírico.
Yo te convocaré a que pases por mi sueño”.
Él no sabía que
en las calles del sueño y la vigilia
ya existía un cartel luminoso
con su nombre.


* Nota de la autora.
La palabra que pica en la lengua, en el cuerpo, esa que no pide permiso para entrar, e irrumpe a “esa hora –dignísima- de la noche”, la hora dignísima del poema de Edwards que leí de piba en una revista 18 whiskys, y me partió el bocho. Hacer una casa de palabras, habitarla, no ponerle llave. Tararearlas, cantarlas, decirlas en voz alta, susurrarlas, escribirlas, percutirlas, vivenciarlas. Armarse de valor para enfrentar su conjuro. Agradecerles su fuego para que suceda la poesía. Darle letra al yo lírico que todo lo puede. Gracias a la vida-caja de herramientas, a las maestras y maestros con los que tengo el gusto de encontrarme en el camino, abridores de otros caminos, a la poesía como fuente de revelaciones, espacio de justicia social en el que cada persona, paisaje y objeto encuentran su lugar en el mundo.



Natalia Molina (Bahía Blanca, 1973)

Vive en Sierra de la Ventana, donde se crió. Es estudiante de la carrera de Bibliotecaria escolar en la UNMDP. Estudió Periodismo y Comunicación Social en la FPyCS de la UNLP. Es egresada de la Diplomatura en Bibliotecología Social de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Coordina talleres de poesía, y actividades de promoción a la lectura. Fue integrante del equipo de organización de la Feria del libro de Sierra de la Ventana (2010 al 2012), y del Festival de Luciérnagas (2013). Fue co-directora de la revista Pájaro, integró el equipo de redacción de El Monstruo de la Ría, y colaboró con Esto No Es Una Revista Literaria, entre otras publicaciones culturales. Condujo No tiene Goyete, micro radial de poesía en Fm Reflejos. Realizó los micros radiales de poesía Ambrosía, y distintos programas radiales.
Trabajó en la sala de lectura del Bibliomóvil de la BCN, desarrollando actividades de promoción a la lectura. Tuvo mención en el Concurso de Poesía Eva Perón del Senado Bonaerense (2013). Coordinó la mesa de Poesía Viva por la Memoria, la Verdad y la Justicia en Bahía Blanca. Participó de Poetas Peronistas y de la Red Federal de Poesía. Coordinó el taller de Poesía En la Patria de la Infancia en la Biblioteca Popular Mariano Moreno de Sierra de la Ventana. Participa de Poesía en la Escuela. Integra el cuarteto Intensas de poesía, arte y música (junto con Roberta Iannamico, Celeste Caporossi y Kiera Lovers).

Poesía
Mezcolanzas, libro objeto en frasco, Pedro Luro, Ediciones Conservas a punto…Y coma, Producción Casa Runa, 2020
Poemas peronchos, Villa Ventana, Editorial Maravilla, 2016
¿Quién serás?, Coronel Suárez (plaqueta), Acción Creativa en Suárez, 2011
Menjunje, Bahía Blanca, Hemisferio Derecho, 2007
Muñeca brava, Bahía Blanca, Colectivo Semilla, 2007
Gastronomía amorosa, Sierra de la Ventana, edición de autora, 2006

Antologías
Doblen una hoja, Bahía Blanca, Ediciones del Sixto, 2020
Antología Federal de Poesía, Buenos Aires, CFI, 2019
Las ramas hacia el mundo (comp.: Alicia Partnoy), Bahía Blanca, Hemisferio Derecho, 2016
Poemas de la Resistencia (Colectivo Poetas Peronistas), Buenos Aires, Clara Better Ediciones, 2016

Links
Poemas. Poetas Argentinos / Poetas Siglo XXI