
Tōra ediciones publica un nuevo ebook de descarga libre con contribución voluntaria. Se trata de Cuaderno de canciones, de José Villa. Presentamos los links de acceso al material, un adelanto del libro, audios de los poemas, un fragmento del prólogo, por Carlos Battilana, y toda la información bibliográfica.
Cuaderno de canciones [edición digital]
José Villa
Tōra~ediciones, Argentina, 2026
Prólogo: Carlos Battilana
DESCARGA LIBRE CON CONTRIBUCIÓN
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Cuaderno de canciones de José Villa se organiza a través de diálogos fragmentarios, giros coloquiales, descripciones a medio terminar y, en ocasiones, una sintaxis anómala y compleja. Estas inscripciones configuran un mapa que vamos descubriendo a medida que leemos. Nada está dado de antemano. Nada se sobreentiende previamente. Ese mundo heteróclito, a golpe de vista, da cuenta de la perplejidad: “Las otras dos también me habían mirado / y yo las había reconocido, creo, que”.
El libro tiene, al menos, un procedimiento característico: la enumeración. Este recurso resulta llamativo pues los objetos reunidos no se agrupan bajo la influencia de ningún matiz familiar. Entre sí, los objetos son extraños. Escombros abandonados a la intemperie y registrados por una percepción intermitente que se abre y se cierra. En desmedro de cualquier jerarquía, más que reconocer el mundo, estos poemas lo atisban, lo conjeturan y dan cuenta del modo en que lo procesan. Las enumeraciones se vuelven heterogéneas, como si cada objeto tuviera su propio peso, sin ninguna relación con el anterior ni con el siguiente. No hay campos semánticos articulados por un principio común. Lo que arma Villa son universos de sentido que proyectan un encuadre y un fuera de campo indescifrables: “Ella decía no sé qué, la verdad, no entendí”. [Carlos Battilana]
José Villa (Martín Coronado, Argentina, 1966) es editor, crítico literario y poeta. Ha trabajado en numerosos proyectos literarios. Entre ellos, durante los años noventa, la revista literaria 18 Whiskys y la editorial independiente, pionera en su género, Ediciones del Diego. Luego participó en los sitios web Atmósfera (en los primeros años dos mil) y PoesíaArgentina (entre 2012-2015). Actualmente edita el sitio de poesía op.cit. (https://opcitpoesia.com/). Publicó, entre otros, los libros de poesía El estilo verdadero (Bahía Blanca, Vox, 2022), 10 poemas (Villa Ventana, Maravilla, 2019), Escombro (Club Hem, La Plata, 2015) y Camino de vacas (textos reunidos) (Gog y Magog, Buenos Aires, 2007). Sus textos están compilados en diversas antologías. Es corrector de estilo y coordina talleres literarios.
Poemas de Cuaderno de canciones
UNA CASA CON PORCHE
o algo así, garage
abierto al lado, fondo verde,
dos ventanas amplias
hacia el portón con rejas
que hacían un breve aunque
cómodo pasillo que en el centro tenía
la entrada y un foco encendido
por la noche,
y el auto casi siempre estacionado
Baja, sólida, nunca nadie en la vereda
ni en el frente tras las rejas
Al otro día
pudorosamente

Un tipo abre la puertita
al costado
Sale por esa esquina
del volumen goteado del ojo
LA NOCHE DEL GLOBO AEROSTÁTICO
Somos lo mismo:
calacas, zorzales, cambistas, mukamas,
los que todavía no poseemos nombre,
sentados alrededor de un líquido sintético y negro,
libertos, en la fresca, salpicados
con porland, lianas de estragón y marcas
de rejas en los rostros;
un conejo en brazos, tuyo, creo verle la risa
girando dentro de una cacerola, detrás de sí
un trompo de témpera reseca;
revistas y tiempos que no irán a funcionar
Hablaban, caminábamos, subías:
la voz mala, nena tu panza contra el cielo vestido,
yuyos mojados haciendo nudos, la fragata,
el búho, la espiral
VITRINA CON LANCHA JAPONESA
Una masa de energía como que chispeaba
llamándote dentro de un mosaico pálido,
tubos y reflejos, soles, rayas,
confundidos con tela verde manzana, y en los límites,
soldados nipones oteando quietos
dentro de sus anteojos de murciélagos,
la embarcación tildada, de día, majo,
con un dorado que ha ido despellejándose
En ese no pestañear vuelven
carozos del océano: apocalipsis tintos,
hombres hormigas, cerros, espinazos
DESDE AQUÍ
Carcasa de aire acondicionado
retorcida contra la pared
blanca ahora gris hueso
Encima de ella una manguera
y vueltas de cables
Esa pared separando a los vivos
La mujer que lo miraba como si la afectara
una nube de alcohol, el labio
que va tomando fiebre cuando lo toca
Asomados fondo y reflejo: geómetra,
tizne amarillo, bencina,
pequeña alma,
un cadáver que la sostiene


